Domingo, 13 de marzo de 2011

La particular pedagog?a del miedo que desarrollaron nuestros mayores ten?a como principal objetivo crear un denso clima de inseguridad en los ni?os, aumentando as? su dependencia de los adultos, ya que la obediencia era un valor altamente estimable en tiempos pret?ritos. Ni tanto, ni tan calvo.

Tanto El Sacamantecas como El T?o Sa?n o Sainero eran equivalentes al T?o del Saco porque raptaba cr?os para obtener sus saines, o grasas corporales, elaborando con esta materia ung?entos con la vana pretensi?n de curar dolencias como la tuberculosis, cuando eran aplicadas en el pecho del enfermo. La sangre, como ya vimos la semana pasada, ser?a empleada como bebedizo curativo.

Seg?n el investigador Juan Francisco Jord?n Mont?s, el T?o Sa?n deambulaba por el Campo de Cartagena, Lorca, y otros puntos de la regi?n como Fortuna, pero sin precisar un origen claro de este personaje solitario y siniestro. No obstante algunos proponen el foco originario en tierras lorquinas: la sierra de La Almenara y Los Alporchones. El caso es que era muy temido pues el peque?o, poco durmiente o poco comiente, ser?a introducido en el saco o zurr?n para que su sangre le fuera extra?da, tras lo cual ser?a arrojado a un aljibe o pozo. En la zona de Orihuela se le conoce como El T?o del Sebo.

A veces estos seres sin rostro definido se encarnaban en personas de carne y hueso como fue el caso del vasco Juan D?az de Garayo (1821-1881), conocido en toda Espa?a como Sacamantecas. Un asesino en serie a lo Jack el Destripador: asesino, violador y mutilador de mujeres.

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Leyenda muy extendida

La figura del Sacamantecas aparece en pr?cticamente toda la geograf?a espa?ola como Cantabria, Extremadura, Castilla y es llamado Sacauntus o El Hombre del Untu en Asturias, adquiriendo tintes vamp?ricos en Arag?n.

Guarda enorme similitud con el T?o Camu?as, que encontramos en muchos lugares como Zamora, Extremadura, y que en Catalu?a es como un diablo escapado del infierno que engulle chicos como merengues, y en Asturias se los lleva, viviendo en tejados o desvanes. Tambi?n est? emparentado con El Garramp?n, igualmente conocido en nuestra comarca, aunque menos que los populares T?o Sa?n o T?o del Saco. Quiz? proceda de Zarramp?n, como se conoce a un personaje de cuento castellano-leon?s, especialista en zamparse nenes.

Uno de Los Caprichos de Goya se titula 'Que viene el Coco'; en ?l apreciamos la s?bita aparici?n de un enigm?tico ser vestido con una s?bana blanca, por lo que nos recuerda a los fantasmas. Al situarse de espaldas al espectador no contemplamos su rostro pero si sabemos del temor desatado que provoca en las criaturas que se aferran a la madre protectora, quien tambi?n sufre debido a la extra?a presencia.

A todos nos han cantado: ?A la rur? la nana/ que viene El Coco/ y se lleva a los ni?os/ que duermen poco?. Es el miedo a desaparecer, terror tan humano.

Adem?s de todos los nominados, con El Hombre o T?o del Babi Blanco, quiz? debido al pavor que provocaba en la chiquiller?a el m?dico o el practicante que pinchaba las temibles inyecciones. Otros lloraban por la amenaza del Piojo Verde, tiempos de dura guerra incivil y de posguerra poblada en abundancia por par?sitos de toda condici?n y, por lo que vemos, color. Este esp?cimen era causante de una elevada mortalidad por transmitir el tifus exantem?tico.


Publicado por ZAYSHA @ 19:43  | SOMBRAS
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