Martes, 21 de diciembre de 2010

Durante el sue?o parece que se nos abran otros mundos. Con frecuencia, nuestros sue?os nos transportan a tiempos y lugares remotos; nos encontramos a nosotros mismos entre personas y cosas que nos son familiares, aunque extra?amente transfiguradas. Hacemos cosas que nos resultar?an imposibles estando despiertos, o nos encontramos paralizados e incapaces de realizar la m?s simple de las acciones. A veces tenemos la sensaci?n de poseer un conocimiento profundo que dar?a sentido a toda nuestra vida, conocimiento que olvidamos al despertar o que nos parece incoherente. Y quiz?s, a veces, los sue?os nos proporcionan un conocimiento real, una visi?n de un futuro que acontecer? en realidad.

La naturaleza de los sue?os ha desconcertado a la humanidad civilizada desde los primeros tiempos. Alrededor de los sue?os se han desarrollado innumerables creencias y cultos. Esto no debe sorprendernos, ya que actualmente ninguna teor?a del sue?o y de los sue?os es aceptada universalmente.

Las antiguas creencias acerca de los sue?os se basaban en la idea de que predec?an sucesos futuros, y se inventaron m?todos complicados para su interpretaci?n. Uno de los m?s antiguos manuscritos que se conservan, un papiro egipcio de 4.000 a?os de antig?edad, est? dedicado al complejo arte de la interpretaci?n de los sue?os.

Actualmente resulta muy mal visto considerar los sue?os como contactos con los dioses o esp?ritus. Existe una divisi?n entre los psic?logos acad?micos que consideran los sue?os como reflejo de la actividad subconsciente y expresi?n de nuestras esperanzas y temores, y aquellos que creen que los sue?os simplemente vac?an el cerebro de la basura acumulada durante el d?a.

Sin duda algunos sue?os, especialmente las pesadillas, son causados por influencias psicol?gicas complejas, cuyas ra?ces descansan m?s en el pasado que en el entorno inmediato. Pero existe otra clase de sue?os: esos sue?os sorprendentes que parecen predecir acontecimientos futuros y que probablemente se hallan en la base de las antiguas creencias acerca de la adivinaci?n.

Un sue?o prof?tico citado con frecuencia es el concerniente al asesinato del primer ministro brit?nico Spencer Percival, ocurrido el 11 de mayo de 1812. Ocho d?as antes alguien que viv?a en Cornualles so?? lo siguiente: vio a un hombre peque?o entrando en la C?mara de los Comunes; vest?a casaca azul y chaleco blanco. Luego vio a otro hombre sacando una pistola de una casaca marr?n, la pistola estaba adornada con clavos amarillos. Este hombre le dispar? al primero, que cay? al suelo sangrando por la herida del pecho. Otros caballeros que estaban presentes deten?an al asesino. Pregunt? qui?n hab?a recibido el disparo, y le dijeron que era el se?or Perceval. Qued? tan impresionado por este sue?o que quiso advertir al primer ministro, pero sus amigos le disuadieron dici?ndole que le despedir?an como a un fan?tico. M?s adelante, durante una visita a Londres, vio los cuadros del asesinato en tiendas de grabados, dibujados seg?n el relato de testigos presenciales. Reconoci? muchos detalles de su sue?o: incluso la indumentaria de los dos hombres coincid?a.

Un sue?o del fara?n Tutm?s IV, hacia 1450 a.C., se consider? lo bastante importante como para ser grabado en una l?pida que fue erigida frente a la Gran Esfinge de Gizeh. Cuenta c?mo, cuando era todav?a pr?ncipe, Tutm?s so?? durante la siesta que el dios Hormakhu le hablaba, dici?ndole: "La arena del paraje en el que transcurre mi existencia me ha cubierto. Prom?teme que t? har?s lo que desea mi coraz?n; entonces sabr? que t? eres mi hijo, que t? eres mi salvador..." Cuando fue fara?n, Tutm?s retir? la arena que cubr?a la Esfinge sagrada en honor de Hormakhu, y su reinado fue largo y fruct?fero, tal como el dios le hab?a prometido en el sue?o.

El patriarca del Antiguo Testamento Jacob, cuando hu?a de su sanguinario hermano Esa? (a quien hab?a enga?ado acerca de su primogenitura), durmi? en el desierto y tuvo el siguiente sue?o: vio una escala tendida desde la tierra al cielo, por la que los ?ngeles del Se?or sub?an y bajaban, mientras ?l permanec?a en lo alto.

Dios le dijo a Jacob que la tierra en la que yac?a ser?a para ?l, y le prometi?: "de aqu? y de ti surgir?n todas las familias de la Tierra". El sue?o inspir? p?nico a Jacob, pero luego se convirti? en realidad, pues ?l fue el antecesor de todas las tribus de Israel.

Al igual que los patriarcas, los generales tambi?n dirig?an sus asuntos seg?n el supuesto significado de los sue?os. Alejandro Magno, durante el asedio a la ciudad Fenicia de Tiro, en el a?o 332 a.C., so?? con un s?tiro danzando sobre un escudo. Su interpretador de sue?os, Aristandro, reconoci? este sue?o como un h?bil juego de palabras: satyros (s?tiro en Griego), pod?a ser tomado como sa Tyros, cuyo significado ser?a "Tiro es tuyo". Alejandro prosigui? la campa?a y conquist? la ciudad.

Este ejemplo de sue?o convertido en juego de palabras apunta a la teor?a freudiana de que el inconsciente es un gran burl?n que expresa los impulsos reprimidos por medio de m?ltiples juegos de palabras, creando sue?os codificados en mensajes que puedan eludir la censura de la mente consciente.

Las im?genes que se suceden en los sue?os a veces parecen carecer e significado pero tiempo despu?s se suceden misteriosamente. Pero entre los pensadores especulativos del antiguo mundo, algunas voces se alzaron contra las teor?as de los sue?os com?nmente aceptadas. Cicer?n, el m?s grande de los oradores romanos, aseguraba con vehemencia en el siglo I a.C. que aquellos que se atribu?an la capacidad de interpretar los sue?os, lo hac?an bas?ndose en conjeturas y no en un conocimiento bien fundamentado. Y aunque entre los musulmanes la adivinaci?n de los sue?os era aceptada como un medio v?lido para conocer el futuro, Mahoma la prohibi? en el siglo VI d.C., porque hab?a alcanzado proporciones alarmantes entre el pueblo.


Publicado por ZAYSHA @ 1:45  | SUE?OS
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